Si creciste cantando ” Allá en la fuente, había un chorrito, se hacía grande, se hacía chiquito” , “aserrín aserrán, los maderos de San Juan, los de Juan comen pan, los de Pedro comen queso” o ”un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña, como veía que resistía fue a llamar a otro elefante”, entonces no puedes dejar de compartir un libro como éste con tus hijos (quienes quizás ya conocen algunas de éstas rimas).
Suenan muy lindo y son entretenidas y fáciles de leer, además te ayudarán a compartir parte de tu cultura y lenguaje con tus hijos.
No te sorprendas cuando en un día de lluvia escuches a tu hijo cantando ”¡que llueva! ¡que llueva!, la virgen de la cueva, los pajaritos cantan, las nubes se levantan... ¡qué sí!, ¡qué no! ¡que caiga el chaparrón!.