El clima está cada vez mejor en Nueva York, el estado donde vivo. El sol y las temperaturas más amigables hacen que pasemos cada día más tiempo fuera de casa, y uno de los lugares favoritos de mi hija es la plaza de juegos. Por ésto, me llamó mucho la atención leer que cada año, 200.000 menores llegan a la emergencia de distintos hospitales alrededor de Estados Unidos por lesiones y heridas provocadas por caídas, golpes y equipamiento defectuoso.
Personalmente, no he tenido ningún problema o accidente, pero ahora que mi hija tiene 3 años y es más independente, debo procuparme por mantenerla segura mientras juega.
La clave es tomar ciertas precauciones y educar a nuestros hijos, con el fin de que éstos se cuiden por si sólos. Mantener la seguridad en las plazas de juegos es nuestra responsabilidad.


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